El trabajo que realizan los entrenadores en el fútbol base es algo más que simplemente saber entrenar. Tiene una dimensión mayor ya que debe preocuparse del niño como persona a través de este instrumento tan motivador que es el fútbol.

Ser entrenador, es una de las cosas más enriquecedoras que puedes experimentar. El que piense que para ser entrenador de jóvenes lo que hay que hacer es estudiar mucho la técnica, la táctica, la estrategia…se equivoca. Un entrenador lo que se encuentra delante es un grupo de niños con una problemática individual compleja con los que tiene que trabajar para conseguir objetivos educativos con más o menos éxito.

El que tiene en la cabeza sistemas de juego que sirvan para ganar pero no tiene estrategias para formar a sus jugadores se ha equivocado de terreno de juego y no le está haciendo ningún bien al fútbol formación que precisa urgentemente de entrenadores formadores y desea desprenderse de esos entrenadores ganadores que no van a ninguna parte porque están fuera de lugar.

Adolfo es un entrenador que ha viajado este fin de semana con un grupo de deportistas a otra ciudad y me comentaba muy preocupado:

–“David es un jugador complicado. Es muy egoísta dentro y fuera del campo, algo tramposo y poco honrado. No sé por dónde empezar pero creo que he de trabajar estos valores con él en el día a día para intentar ayudarle”.

Me pareció un entrenador preocupado por el jugador como persona y que estaba poniendo todos los medios para intentar ayudarle en su actitud que tanto repercute en su rendimiento deportivo. ¿Son así los entrenadores del fútbol base? No todos son así pero cada vez se aprecia más el enfoque formativo de los entrenadores bien preparados, con las ideas claras de cuál es su trabajo en el fútbol formación. Cuanto más desarrollado esté este aspecto del entrenador, más eficazmente estaremos mejorando el fútbol iniciación.

Juan es un jugador que tiene mucho potencial pero no está rindiendo lo que él puede rendir normalmente. ¿Qué hacemos con él? La verdad es que es una situación muy habitual en el fútbol, Hay niños que son muy constantes pero la mayor parte de ellos tienen sus altibajos y hemos de estar muy pendientes.

Hay dos formas de actuar en el fútbol base. La primera es bastante frecuente y consiste en eliminarlo del equipo: cada vez se le da menos minutos en el campo y acaba desquiciado. Lo que se demuestra con esta actitud es el interés personal del entrenador por ganar. Nada más.

La segunda posibilidad es menos frecuente pero la más acertada: el entrenador, ante el descenso del rendimiento del jugador, se preocupa por él y se pregunta qué es lo que le puede estar pasando. Consulta a los padres, habla con su coordinador para tener una segunda opinión y entre todos se traza un plan de actuación que permita recuperar al jugador en el mínimo tiempo posible.

Las decisiones deben ser valientes y arriesgadas porque lo que no puede ser es que al final de la temporada no hayamos intentado todo lo que está en nuestras manos para sacarlo adelante. Este debe ser el orgullo de un entrenador que se considera formador: sacar el máximo rendimiento de cada uno de sus jugadores. Que al final de la temporada ninguno se pueda ir sin tener la clara opinión de que su entrenador le ha estado ayudando en todo momento y que ha sido un apoyo constante en su evolución.

Rafa es uno de estos jugadores que está teniendo un bajón considerable. El entrenador está muy preocupado porque es conocedor de su enorme potencial y, sin embargo, no consigue sacarlo adelante: cada partido se va hundiendo más y juega cada vez peor. Habla con el chaval, con sus padres, le transmite toda la autoestima posible pero no reacciona. Decide por su bien que juegue en una categoría inferior. Con esta decisión, por cierto muy meditada y contrastada con otros entrenadores que le conocen muy bien, pretende que el chaval de un paso atrás para que luego pueda dar dos adelante.

La situación es delicada pero es entonces cuando se encuentra con un nuevo obstáculo. Los padres de Rafa no lo entienden a pesar de que ha explicado con detalle las razones de la decisión. El niño se da cuenta de que no estamos de acuerdo los padres y los entrenadores y eso le hace mucho daño porque puede pensar que se está cometiendo una injusticia con él cuando en realidad se le está intentando ayudar.

Es una pena la actitud de muchos padres que ponen en tela de juicio las decisiones de los entrenadores que están intentando ayudar a su hijo y que lo único que consiguen es estropearlo todavía más. Si ya es complicado lo que se intenta, lo único que se consigue es perjudicar al jugador que no encuentra el ambiente adecuado para salir adelante.

Por otro lado, he podido apreciar en muchos padres una actitud mucho más coherente al comentarle a su hijo cuando llega a esta situación que siga esforzándose porque todo lo que está haciendo el entrenador es porque le aprecia de verdad y quiere sacarlo del agujero donde se ha metido. Ese comentario es el que más puede ayudar al chaval a salir adelante y yo he podido comprobar en más de un padre este razonamiento. Los aplaudo desde aquí porque es una forma de actuar que les honra como padres.

No hemos de tener miedo ni pena de ver a nuestro hijo que lo está pasando mal. Es normal que esto ocurra. Protegerlo no es el camino adecuado porque no le preparamos para tener un espíritu deportivo y una mente fuerte. Serán hijos sin fuerza de voluntad porque sus padres siempre han salido a socorrerles cuando lo estaban pasando mal.

Un niño aprende mucho si es capaz de salir adelante tras enfrentarse a serias dificultades como las que hemos comentado sobre el bajo rendimiento y le será de mucha utilidad en su propia vida ya que habrá experimentado más de una vez que las cosas se consiguen con esfuerzo, siendo humildes, reconociendo los errores, aceptando los defectos y luchando por superarlos. Se puede decir que estará entrenado para la vida que no es más que una superación constante de dificultades y contrariedades.

Nosotros, los adultos tenemos que apoyarles y darles las herramientas para que ellos mismos salgan adelante. Entonces estaremos formando personas a través de este maravilloso deporte que es el fútbol.

Por eso afirmo que un entrenador es algo más que aquel que sólo sabe de fútbol.