Todas las acciones que es capaz de desarrollar un jugador de fútbol, dominando y dirigiendo el balón, con todas las superficies de contacto se llama técnica. Que el niño la domine es el objetivo fundamental del educador en este deporte. Sin embargo, nos preocupa enormemente que no exista la más mínima preocupación  por parte de los entrenadores en este sentido. El argumento es que no hay tiempo para enseñar la técnica. Casi todos los grandes jugadores son conocidos por tener un gran manejo del balón. Esta relación con la pelota sólo puede lograrse con muchas horas de práctica y entrenamiento, ya sea en la calle o en las instalaciones deportivas.

Esa es la razón por la que tantos jugadores acuden a los cursos de técnica individual que ofrecemos a lo largo del año. 10 días trabajando exclusivamente la técnica significan para ese jugador un avance en su nivel de juego equiparable a un año en su club.

Es fundamental trabajar a fondo la técnica individual en el fútbol, ya que si bien el niño mejor dotado parte con unas aptitudes innatas, no es menos cierto que la técnica de los mejores jugadores se consigue también a base de fuerza de voluntad y muchas horas de dedicación. Cada jugador progresará más o menos, según sus dotes naturales pero también según su constancia y esfuerzo.

Recepción y control del balón, conducción, regates, fintas, pases y tiros son actuaciones que un buen jugador de fútbol debe dominar en cualquiera de sus facetas. Por lo tanto, al trabajar el aspecto técnico con los niños en las sesiones de entrenamiento, no debemos olvidar nunca utilizar las dos piernas.

El ambidiestrismo.

A las personas que utilizan las dos extremidades las denominamos ambidiestras y ser un futbolista con dos perfiles es una cualidad excepcional. Quizás, los más vistosos son aquellos que son capaces de disparar a puerta o lanzar una falta igualmente con una pierna que con la otra. Pero, lo que más enriquece al jugador es la capacidad de conducir o de controlar un balón con cualquiera de los dos pies. 

En el caso del fútbol sabemos que existe una gran dificultad para alcanzar este objetivo porque se precisa un periodo de formación y perfeccionamiento de la técnica muy largo y complejo. Para conseguirlo precisas de mucha disciplina, de ahí que no abunden ejemplos de futbolistas de primer nivel que puedan presumir de manejar ambas piernas a la perfección. Solo tres jugadores de la plantilla del Fútbol Club Barcelona se pueden calificar como ambidiestros. En el Real Madrid alguno más. Números demasiado pobres para los dos clubes más importantes del mundo, que aspiran a ganar todos los títulos. Es sorprendente este dato, siendo una cualidad que da al jugador un abanico enorme de posibilidades en su juego.

A los jugadores profesionales se les debiera exigir que fueran capaces de utilizar ambas piernas en cualquier situación de partido con solvencia. Es básico en el fútbol actual, ya que te permite variar el esquema y el funcionamiento del equipo sin cambiar de jugador. El motivo por el que no dominan esta técnica es porque no han tenido entrenadores que se lo exigieran en sus clubes en la época de su formación como jugador. Sus entrenadores se preocupaban de sacarle el máximo rendimiento al niño con lo que ya sabía hacer, sin pensar el daño que le estábamos haciendo omitiendo ese trabajo tan importante para llegar a ser ambidiestro.

Se han dado casos de niños que se han lesionado en su pierna hábil y no han tenido más remedio que practicar con la otra llegando a igualar su habilidad. Es algo que sin proponérselo, se consigue con lo que nos hace pensar que es posible con un cierto esfuerzo personal.

Mejores jugadores.

Sobre como debemos enseñar al niño esta habilidad existen diferentes opiniones. Unos dicen que es mejor dejar al joven que juegue con la pierna más cómoda, otros piensan que el niño domina esta cualidad desde que el futbolista es niño, que es innata. Incluso hay personas que piensan que los ambidiestros son principalmente defensas, ya que encuentras muchas soluciones a situaciones complicadas que se dan en cada partido, y que los delanteros. al ser especialistas, ya saben qué deben hacer para sacar provecho a su pierna hábil sin necesidad de nada más.

Si queremos que los niños de hoy tengan mayores oportunidades, lo ideal sería ayudarles a ser ambidiestros. Las investigaciones que se están llevando a cabo en el plano pedagógico determinan que es importante que los niños aprendan a jugar bien con las dos piernas, debido a que la utilización de los hemisferios cerebrales sería mucho mejor aprovechada si se entrenan las acciones con ambas extremidades.

En el fútbol, aquellos que son capaces de utilizar ambos pies, están en condiciones de aportar a la técnica individual un plus, un añadido que los mejora. Todo aquel jugador que domine esta técnica, estará en clara ventaja sobre sus rivales y será muy difícil de marcarlo y neutralizarlo, ya que poseerá un gran dominio de la pelota y podrá generar grandes problemas a los adversarios.

No debemos pretender que el niño en su aprendizaje logre manejar las dos piernas de igual forma, pero si que pueda salir de situaciones complicadas con ambas extremidades con la menor dificultad posible, dominando el balón. Si acostumbramos a los niños en todos los ejercicios que practiquemos a que utilicen las dos partes de su cuerpo, lograremos mejores jugadores.

Oímos en cada partido a los niños justificar su mal golpeo razonando que el balón le cayó en la pierna mala. Es un error permitir esa expresión. La podemos llamar “pierna menos hábil” con la idea de que llegue a tener la misma capacidad, con el tiempo y el esfuerzo personal. Pero son los profesores los que han de disponer de una programación adecuada, donde incluyamos la utilización de ambas piernas, entonces, esta excusa no la oiremos más. Por lo tanto insistamos a nuestros jugadores, en nuestro día a día de trabajo, a que jueguen con las dos piernas. Con el tiempo, ellos nos lo agradecerán.