El Optimismo de los Campeones

Son las 5 de la tarde de un sábado cualquiera del mes de febrero. En Barcelona hace un tiempo maravilloso para la práctica del fútbol y el terreno de juego se encuentra en una zona alta, desde la que se puede divisar la ciudad que se prolonga hasta llegar al azul del mar. La ilusión de los jugadores es indescriptible. Hay máxima expectación entre el público que abarrota el terreno de juego y los niños están nerviosísimos. Va a dar comienzo uno de los partidos más atractivos de la temporada.

¿Soy coherente con lo que busco?

El fútbol no puede ser una prioridad en la vida de nuestros hijos

Últimamente he tenido que comunicarme y dialogar mucho con mis entrenadores e incluso con el coordinador del club porque no deseo desviarme del objetivo que nos hemos marcado en esta temporada. Ojalá todos los problemas de una institución estuvieran centrados en estas minucias. Aunque les voy a hablar de detalles muy pequeños, no quita darle importancia por ser algo que nos puede preocupar.