Ya son muchas las ocasiones en las que nuestros equipos se enfrentan al FCBarcelona. Estamos hablando de un equipo que puede ser, en esos momentos, el mejor del mundo y que se pueden contar con los dedos de una mano las veces que ha perdido un partido. Son niños elegidos de entre lo mejor y que trabajan con todos los medios que pueden existir en el fútbol formación.
 
Nuestros jugadores están esperando ese momento con gran pasión. Es para ellos un gran sueño. Sin embargo, la diferencia entre un equipo y otro es muy grande. Hablando con varios jugadores del equipo se nota que por su cabeza pasa el miedo, el respeto, la ansiedad de un resultado abultado y vergonzoso.
 
El entrenador del equipo tiene aquí un importante trabajo que realizar: debe cambiar el pensamiento de sus jugadores y conseguir transformar la sensación de terrible amenaza en un maravilloso reto. Los jugadores deben darse cuenta de que en este partido:
 
 Tienen mucho que ganar y poco que perder.
 
Cuando el entrenador consigue esto, los jugadores salen al campo con las ideas claras a la hora de competir y sin esos miedos absurdos que se producen cuando David se enfrenta a Goliat. Con una pequeña onda fue capaz de destrozar al gigante. No le dio miedo ver al musculoso gigante con el que se tenía que enfrentar. Conocía sus habilidades y se planteó un reto muy arriesgado para conseguir la victoria: debía aprovechar su puntería y conseguir darle un certero golpe con la piedra en la frente que le dejara fuera de combate. Sabía que cuerpo a cuerpo no tenía posibilidades. 
 
El partido empezó muy bien y el Barça se encontró delante un equipo con calidad, valiente y bien posicionado en el campo. Incluso avisó por cuatro veces consecutivas que podía meter un gol. El ritmo del Barça se fue imponiendo y consiguió vencernos. Sin embargo, me quedé con el buen juego de nuestro equipo y del enfoque positivo del entrenador que supo aprovechar la ocasión para enseñarles a competir en situaciones adversas sacando siempre algo positivo de ello. Todos nuestros jugadores habían aprendido algo muy importante:
 
Un buen jugador es el que sabe convertir la amenaza en un reto
 
Qué fácil hubieras sido plantearnos la situación de otra manera: Viene el Barça, tranquilos, no hay nada que hacer y a esperar que no nos metan un carro de goles. En el fútbol formativo hemos de ser capaces de sacar provecho de todas las situaciones que rodean este deporte. Especialmente los momentos complicados son los más propicios para aprender si somos capaces de afrontarla bien.
 
Enfocar la competición como una situación en la que siempre voy a ganar algo y no como una posibilidad de derrota.
 
Viene al dedillo el caso de Roberto Casares, campeón de España de Tenis de Mesa en nueve ocasiones. Un deportista de gran nivel. Sus rivales le tenían cada vez más ganas y su juego era detenidamente estudiado por los entrenadores de sus rivales. Roberto sabía que el primer año que perdiera se le tendría por acabado: una derrota equivaldría al principio del fin. La verdad es que había motivos para preocuparse.
 
Sin embargo, Roberto no estaba pendiente de esas amenazas sino que se planteó un reto el día que defendió su último título nacional: 
 
–si les saco tres tantos de ventaja, mis rivales se darán por vencidos. 
Él lo sabía y supo aprovechar ese momento del partido para conseguirlo. No se asustó por la amenaza de una posible derrota sino que se lo planteó como un reto más, propio de un gran deportista.
 
Como podemos apreciar, la diferencia entre un gran deportista y uno normal no siempre es la calidad y el talento personal. Son esas capacidades mentales que te permiten dar un paso más que tu rival en los momentos complicados del deporte. 
 
Tras finalizar el partido contra el Barça, le pregunté a uno de los jugadores qué es los que les había dicho el entrenador antes del partido. Me encantó lo que me contestó. 
 
–Estos partidos son un sueño para vosotros porque jugáis contra el mejor equipo del mundo. No tenéis que fijaros en el resultado sino en lo que vosotros podes hacer frente a ellos. De todo lo que pase en el campo, vosotros sois los que más vais a salir ganando. Es el momento de aprender muchas cosas de nuestro rival y eso nos permitirá seguir mejorando. Por lo tanto, no salgáis con miedo al campo, que no os intimide la camiseta que llevan. Salid al campo a competir y, mientras aguanten las fuerzas, demostradles que sabéis jugar muy bien al fútbol.
 
Sorprendentemente, el equipo salió al campo tranquilo, concentrado y muy bien posicionado. Jamás los había visto jugar tan bien. Eran una máquina de jugar al fútbol frente a un rival de otra galaxia. Terminó el primer tiempo con muchos nervios por parte del FCBarcelona que no entendía qué estaba pasando. Se estaba enfrentando a un equipo más fuerte de lo que en principio esperaban y empezó a surgir el nerviosismo porque el partido no tenía un claro favorito…
 
Convertimos la amenaza un un gran reto…