Este fin de semana hemos podido disfrutar de varias noticias que nos han llenado de felicidad y de orgullo. El benjamín A que juega en preferente se enfrentó este fin de semana contra el Cornellá en su campo y realizó un partido espléndido, pese a estar jugándose mucho. La selección del 2002 ha llegado a la final de la Danone Cup venciendo en la semifinal al FCBarcelona. Hemos disfrutado mucho. Todavía no ha terminado la temporada y estamos a punto de celebrar nuevos logros de bastante importancia.

Sin embargo, lo que más me ha llenado de orgullo ha sido la entrevista que pude mantener con unos padres que vinieron a verme este sábado. Su hijo viene desde Valencia cada fin de semana para participar de nuestro programa profesional. Entrena el viernes, sábado y domingo y juega en uno de nuestros equipos. Tiene 12 años. Es un niño normal.

Tuve la oportunidad de explicarles la enorme progresión que el niño había tenido desde que llegó hace unos cuantos meses. Era un niño al que le faltaba intensidad en su juego, algo tímido y con una buena técnica. A medida que fueron pasando las semanas, se convirtió en un chico ágil, con un gran ritmo de juego y con una buena visión de juego. Ahora manda en el equipo y ha pasado a ser una pieza indispensable para el grupo. Estábamos todos muy ilusionados por el cambio conseguido.

Sin embargo, lo que me comentaron los padres me dejó impresionado. Me explicaron que al poco tiempo de estar viniendo a la Fundación notaron en seguida un cambio. En el equipo de Valencia donde jugaba y donde sigue entrenando, los responsables están impresionados de su juego, su mejora es considerable. Hasta aquí me pareció todo algo muy normal ya que el chico trabajaba muy bien y con muchas ganas cada fin de semana en la Fundación y era lógico que empezara a despuntar ya que sus compañeros de Valencia no tenían la posibilidad de realizar estos entrenamientos.

Pero la madre es la quiso destacar algo más. Comentó que el niño había dado un cambio muy importante en sus hábitos familiares y detalló algunos ejemplos para que como madre le habían llamado la atención: normalmente le devolvía la bolsa con la ropa del fin de semana como casi todos los niños: todo revuelto. A partir de un determinado día, el niño llegaba con su bolsa impecable, con toda la ropa perfectamente doblada. Este pequeño detalle y otros similares no le pasaron desapercibido a su madre. Cuando paseaba por la calle, era muy tímido y no decía nada. Ahora saludaba a las personas conocidas con un buenos días y daba las gracias de forma muy cordial. Todos los que le conocen comentan el enorme cambio que se ha producido en el niño como persona. Ha madurado mucho y se ha espabilado. Estaban felices de haber hecho ese esfuerzo con su hijo.

Fue para mí el mejor regalo que me podían haber hecho ese fin de semana. No lo cambio por ningún triunfo de los que he comentado al principio del relato porque de nuevo ha quedado claro que el principal objetivo que la Fundación Marcet se ha marcado con sus jugadores es la formación integral a través del deporte que practican. Son noticias que te llena de satisfacción y que hacen que sigamos esforzándonos en esta línea de trabajo,  aunque nadie se entere. No son noticias para publicar en la prensa, ni se pueden contar como ligas ganadas o partidos superados pero vale mucho más que todo esto.

Hemos de ser conscientes de grandísima responsabilidad que tenemos entre manos al llevar un equipo. Piensa siempre en el bien del jugador que está muy por encima de los resultados. Si en algo nos tienen que recordar en la vida, no será por los éxitos deportivos conseguidos sino por el tipo de personas que has sido. 

Los éxitos deportivos llegarán pero sin olvidarse de que no son un fin sino un medio para formar a nuestros jugadores.