Una de las condiciones fundamentales para tener éxito en el aprendizaje del fútbol es que el jugador que acude a la Fundación Marcet a formarse, tenga la posibilidad de poder aprender. Me explicaré un poco más para que se entienda con detalle lo que quiero decir.

 Cuando digo fundamental, me apoyo en la pirámide de Pep Marí, psicólogo deportivo del Car de Sant Cugat que ha tratado con éxito durante muchos años a deportistas de élite de diversas especialidades. Fundamental quiere decir que es el primer paso que hemos de contemplar en la formación de un jugador.

Poder aprender significa que tanto su personalidad como su entorno favorece su aprendizaje. Un jugador con una personalidad inestable no tiene nada que hacer en el deporte a nos ser que mejore esa situación consiguiendo constancia y evitando esos altibajos que nada le favorecen. Debe ser mentalmente fuerte y esto es entrenable.

Lamentablemente nos encontramos ante una sociedad dividida entre niños blandos y niños con esa fuerza mental necesaria para el deporte. Cuando te encuentras con un jugador de este segunda clase, te impresiona bastante porque no es del todo habitual. Y sabes que vas a poder realizar un buen trabajo con él.

Cuando encuentras deportistas así, sabes que tienes mucho ganado en tu trabajo como entrenador. Este tipo de jugador, por la mañana se siente bien, es optimista, se esfuerza por conseguir los objetivos y por la tarde sigue con el mismo empeño igual que al día siguiente, al cabo de un mes y a lo largo de un año.

Además, es humilde y admite sus errores con lo que se esfuerza por corregirlos rápidamente y eso le permite progresar muy rápido. Es trabajador y por lo tanto no huye del esfuerzo y del sacrificio que exige el deporte en serio. Un niño bien educado en esos valores que he comentado, tiene mucho más fácil la posibilidad de poder aprender.

Lamentablemente, muchos niños no han recibido esta educación de sus padres y no son capaces de darlo todo en los entrenamientos y en los partidos porque les asusta cuando aparece el cansancio o el dolor. Da mucha pena verlos entrenar porque aunque les gusta este deporte, su progresión es muy lenta. Incluso muchos de ellos se quedan atascados en su progresión y acaban dejando este deporte.

Un alumno del programa profesional de la Fundación Marcet me decía que no tenían mucho tiempo para salir con los amigos, que les gustaría estar más tiempo con el teléfono, que le encantaría poder tomar bollería en el desayuno…Yo me quedé mirándole y le comenté: puedes hacerlo, no es malo. Pero debes elegir entre el deporte en serio y los amigos, el móvil, el tiempo libre,las chicas…Todo no se puede hacer. No es compatible porque existe un horario para irse a dormir, hay que estudiar, los amigos no tienen nada que hacer en toda la tarde mientras tu estás entrenando, las chicas te van a llenar la cabeza y te descentrarás. Escoge lo que quieras hacer y lucha para conseguirlo. A medias, no hay nada que hacer. Un deportista con experiencia dijo una vez: se juega como se vive. Soy la misma persona en el campo como en la vida diaria. Es una buena forma de definir lo que estamos comentando.

El entorno que le rodea es el otro aspecto importante que influye en el aprendizaje de un jugador. Cuando hablo del entorno, me refiero a la familia, los amigos, los compañeros del colegio, los del equipo. La familia es fundamental. Para eso aconsejo un reportaje del programa informe Robinson   https://youtu.be/93NKpz_LSXY que habla de deportistas que no han llegado pese a destacar mucho en su primer periodo de infancia.

En este programa, hablan los padres que realizan sacrificios impresionantes para que su hijo alcance su sueño. Hablan los entrenadores que no han sabido detectar los problemas personales de sus alumnos. Hablan los representantes que ven un negocio importante en esos jóvenes. Todos ellos ejercen una presión muy alta al niño o al joven deportista ya que no quieren defraudar a su padre o a su entrenador. Más adelante las marcas y los contratos les obligan a obtener resultados para poder continuar con ellos. La presión es más fuerte cada vez. Hay rupturas. El niño deja de estudiar para dedicarse a fondo para poder ganar. Hay tensión en la familia y sin el entorno favorable, todo se desmorona.

Les comentaba a los chicos del programa profesional que debían saber escoger a sus compañeros y a sus amigos. El que no suma debe ser apartado porque es un verdadero peligro para poder aprender. No interesa tener un amigo en la Fundación que es muy divertido y bromista pero que no se toma en serio los entrenamientos, los partidos, los consejos que se le dan. Busca lo fácil que es aquello que le satisface en ese mismo instante sin darse cuenta de que para conseguir el objetivo que se ha marcado como deportista hay que prescindir de muchas cosas que nos agradan. Hay que tener las ideas muy claras y ser muy valiente para tomar decisiones adecuadas a lo que te has propuesto como deportista. Todo el entorno del jugador debe tocar su misma música, remar en la misma dirección.