En la Fundación Marcet tenemos claro que la formación de nuestros alumnos en los valores deportivos es un elemento esencial de nuestro programa de enseñanza porque estamos convencidos de que un jugador con valores tiene más herramientas para conseguir con más eficacia el máximo rendimiento deportivo. Además, estamos aprovechando las situaciones diarias de su deporte para formarle en unos valores que le serán útiles para toda la vida.
Existen muchas formas de enseñar valores en el deporte. Lo que está claro es que no se enseñan valores como se enseña matemáticas o inglés. No formamos a nuestros deportistas mediante clases magistrales donde los chicos van recibiendo información teórica de tal o cual valor. 
Los niños necesitan aprender a partir de ejemplos
Siempre hemos dicho en la Fundación Marcet que para enseñar la técnica a los niños se necesitan ofrecerles un modelo práctico correcto. En los valores pasa lo mismo. Hay que darles modelos para imitar. Este sería el primer punto de acción. Si les queremos enseñar a ser ordenados, tenemos que mostrárselo con ejemplos de la vida real y el primer ejemplo para el niño es su profesor. Si la imagen que le damos es la de un profesor que tiene bien organizada su clase, que cumple con las rutinas establecidas, que siempre empieza y termina puntual, que tiene el material bien controlado y ordenado, entonces le estamos enseñando el valor del orden. Si el alumno ve que el entrenador guarda los petos de forma ordenada y se preocupa de echarlos a lavar, está consiguiendo sin palabras mucha más que cien discursos sobre el orden.
El segundo punto para enseñar valores es la discusión: tener la oportunidad de hablar acerca de los problemas y de sus valores. Para ello propondremos distintas técnicas y recursos que facilitan ese diálogo entre el profesor y el alumno. No cabe ninguna duda de que para conseguir lo que estamos planteando es necesario una gran sensibilidad por parte del profesor y tener muy claro los objetivos educativos que persigue.
Como tercer paso necesitamos de la motivación por parte del educador para que los alumnos pongan en  práctica esos valores que han descubierto porque es la forma de que los asuman de verdad y los transfieran a su propia vida. Tengamos en cuenta que en la enseñanza, una cosa no se sabe hasta que no se pone en práctica, hasta que no la tiene uno interiorizada de tal forma que la asume como una rutina en su forma de vida. 
Por lo tanto, una formación en valores precisa una programación exhaustiva y detallada y es por este motivo que la Fundación Marcet plantea una propuesta valiente y ambiciosa que permita al profesor comprobar más fácilmente lo que se esta enseñando y aprendiendo. Además, ofrecemos una amplia variedad de estrategias para conseguir la máxima eficacia en una aspecto de la educación que nos parece que tiene una importancia muy grande.
Existen dos tipos de situaciones para la enseñanza de valores en el deporte: las generadas por las estrategias planteadas y las que surgen de forma natural a lo largo de la vida deportiva. Debemos trabajar ambas situaciones teniendo en cuenta que buscamos un aprendizaje práctico.
Los resultados obtenidos en estos últimos años al integrar los valores en nuestros programas de enseñanza han sido tan espectaculares que no dudamos en animar a todas las escuelas del mundo a seguir en esta línea ya que los auténticos beneficiados son nuestros hijos, el futuro de nuestra sociedad.