Una de las reglas más importantes del fútbol formativo moderno es que las cosas no se imponen, sino que tu trabajo como formador es lograr convencer al jugador. Cuando lo tienes convencido, ya has ganado la partida; porque todo lo que le digas lo hará, no porque se lo digas, sino porque está convencido de que eso que le indicas es lo mejor para él. Tú puedes decirle muchas veces que dispare con su pierna