Los niños lo aprenden todo mediante la observación. Es sorprendente analizar lo que ocurre en esas cabecitas con esos ojos siempre tan abiertos ansiosos por encontrar las respuestas a sus interrogantes. Mientras nosotros, ingenuos, pensamos que nuestras adornadas charlas deportivas son las que producen un impacto educativo fulminante. Si supiéramos lo poco que vale lo que decimos comparado con lo que hacemos. Los niños copian, reproducen con una extraordinaria exactitud lo que ven. Hemos de