eres magnífico

Guillermo se siente una cosa sin valor: nació sin piernas y sin brazos y así se quedó. Todo el mundo se reía de él o le miraba como si fuera un bicho raro. Desde muy pequeño necesitó ayuda para todo: para vestirse, para comer, para desplazarse. Lo llevaban de un sitio a otro como si fuera un bulto. Los dueños de un circo lo adquirieron porque sus padres no sabían qué hacer con él. Era