Los niños son educados para ser adultos, no para seguir siendo niños. Han de ser educados para que crezcan mejor, para que se desarrollen. Y crecen ayudándose de los adultos que les ofrecen juntamente apoyo y resistencia, como crece la hiedra en la pared. Por este motivo, la autoridad de los mayores se propone a los menores como una colaboración necesaria para ellos. Es importante dejar claro que la autoridad no consiste en mandar sino