Veamos una persona detrás de cada jugador

 

Cuando recibes la noticia de que uno de tus alumnos ha fallecido a los 15 años por un cáncer, te quedas de piedra y levantas un poco la mirada para darte cuenta de que el fútbol te hace vivir encorvado, mirando al suelo.

 

Miguel Carrasco, jugador del Cadete A del Rayo Vallecano, has vuelto otra vez a mis recuerdos. Busqué en los archivos fotos tuyas, de tu estancia en Marcet durante dos años seguidos. Callado, discreto, muy buena persona y un enorme jugador. Te encantaba jugar al fútbol y actualmente estabas teniendo una gran progresión en tu equipo del alma.

 

En Marcet enseguida te dimos nuestra máxima distinción: jugador del día con una foto y un comentario que se ha quedado para siempre en nuestro corazón. Tu ilusión y tus ganas de trabajar eran un ejemplo para los demás chicos que venían de diferentes puntos de la geografía española y que al ver tu entusiasmo, te imitaban.

 

Gracias Miguel por ayudarnos a levantar esa mirada, por hacernos comprender que detrás de cada jugador no puedo limitarme a ver un futbolista, detrás hay una persona, una familia, unas ilusiones, unos problemas y unas alegrías. Muchas veces no nos damos cuenta de esto y nos limitamos a contemplar jugadores, nada más.

 

Sólo Dios sabe el motivo por el que te has ido tan pronto, pero ya en tu corta estancia nos has dado un ejemplo a todos, con tu vida, con tu trabajo en el campo, con tus breves sonrisas, con tu ilusión de niño, con tu esfuerzo diario, con tu saber llevar una enfermedad tan terrible. Gracias Miguel.

 

Esto me recuerda lo sucedido con Carlos hace pocos días. Me refiero a  un jugador de 9 años con mucho talento que fue expulsado del campo por decirle al árbitro que no tiene ni idea. Enseguida pienso en Miguel y en su ejemplo. Todas estas tonterías que surgen en los campos de fútbol se terminarían si fuéramos conscientes de situaciones como la de Miguel. Eso si que es una tragedia.

 

¿Qué más da si el árbitro nos pita a favor o en contra? Hemos de hacernos más sensibles a situaciones como la de Carlos y darle la importancia que realmente tiene un comentario de este tipo. Lo que no puede ser es que salga el típico entrenador ganador de ligas que justifique a sus jugadores argumentando que son muy competitivos.

 

Otras veces lo resolvemos con un pequeño comentario que al crío le entra por un lado y le sale por el otro. Como si no le hubieran dicho nada y, por lo tanto, seguiremos oyendo y sufriendo comportamientos fuera de tono en nuestros jugadores.

 

Por eso Carlos continúa igual y echa broncas a sus compañeros en los entrenamientos. No respeta a nadie y lo peor es que tiene una baja tolerancia ante la derrota. Sus entrenadores hablan con él e intentan corregirle pero no hay cambio. Escucha pero se olvida al poco tiempo y cae en los mismos errores porque no está convencido de lo que le comentan.

 

El análisis de sus entrenadores es que al ser un jugador con tanto talento, se le ha valorado demasiado y en estos momentos es consciente de que es un jugador de mucha calidad. Le falta humildad y la culpa es de los adultos que le rodean. No acepta nunca la derrota y pierde el control personal, cometiendo faltas de respeto y actitudes fuera de lugar.

 

Si solo viéramos en Carlos a un futbolista, pensaríamos que esto no es nada preocupante porque es parte de su carácter. Pero Carlos está aquí precisamente porque queremos ayudarle como persona.

 

Hemos conseguido que se tome en serio los estudios a pesar de que hace unos años no tenía ningún hábito en este sentido.  Ahora es un poco más ordenado y responsable con sus cosas, pero todavía hay mucho margen de mejora en su comportamiento en los entrenamientos y en los partidos donde falta al respeto con bastante frecuencia.

 

Ver personas detrás de los jugadores es lo que nos ha enseñado Miguel con su marcha al Cielo con 15 años. Qué importan los goles, las copas, las medallas cuando tu vida de repente se termina. Qué equivocados estamos con estas manifestaciones de odio, ambiciones desordenadas, obsesiones por ganar puntos, rivalidades estúpidas,…

 

Gracias Miguel por tu última lección de vida. Ojalá nos enteremos todos de que, detrás de esa sonrisa llena de bondad, lo que nos estabas queriendo decir es que nos tomemos el fútbol de otra manera…

 

El periodista José Ramón de la Morena ha querido dedicarle este gran mensaje…

http://www.ondacero.es/temas/miguel_carrasco-1#